Decreto 98/2005, de 18 de agosto, de ordenación de la atención a la diversidad en las enseñanzas escolares y la educación preescolar en Cantabria.

Sección:1 - Disposiciones Generales
Rango de Ley:Decreto
 
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La diversidad es una caracterÝstica intrÝnseca de los grupos humanos, ya que cada persona tiene un modo especial de pensar, de sentir y de actuar, independientemente de que, desde el punto de vista evolutivo existan unos patrones cognitivos, ling³Ýsticos, sensorio-motrices, sociales, afectivos y conductuales con ciertas semejanzas. Frente a una visi¾n que asocia el concepto de diversidad exclusivamente a los colectivos que tienen unas peculiaridades tales que requieren un diagn¾stico y una atenci¾n por parte de profesionales especializados/as, se puede afirmar que en los grupos educativos existe una variabilidad natural a la que se debe ofrecer una atenci¾n educativa de calidad a lo largo de toda la escolaridad.

La diversidad como realidad social y educativa debe ser considerada en sÝ misma como un elemento enriquecedor y no como un factor de desigualdad. La creciente pluralidad sociocultural constituye una variable que favorece una escuela integradora y plural, en la medida en que esa pluralidad sirva para la educaci¾n en la tolerancia y en el conocimiento mutuo. Esta nueva realidad reclama de la educaci¾n una especial atenci¾n hacia los aspectos relacionados con la diversidad del alumnado para prevenir y resolver los problemas de exclusi¾n social, discriminaci¾n e inadaptaci¾n que inciden con mayor fuerza en aquellos alumnos/as que estßn en situaci¾n de desventaja social, cultural, econ¾mica, familiar, escolar o personal. La incorporaci¾n de las diferencias contribuye al desarrollo de la tolerancia y de la aceptaci¾n del otro, fomentando la integraci¾n de todos y cada uno de los alumnos/as y previniendo o, en su caso, compensando los procesos de exclusi¾n social que sufre una parte de la sociedad. Todo ello implica el reconocimiento de que la convivencia plural y democrßtica es necesaria para establecer un marco de interacci¾n social.

La Constituci¾n espa±ola recoge en su artÝculo 27 el derecho de todos a la educaci¾n y establece en su artÝculo 49 la obligaci¾n de los poderes p·blicos de realizar una polÝtica de integraci¾n de las personas con disminuci¾n fÝsica, sensorial y psÝquica, a los que prestarßn la atenci¾n especializada que requieran y los ampararßn en el disfrute de sus derechos fundamentales.

La Ley 13/1982, de 7 de abril, de Integraci¾n Social de los Minusvßlidos (LISMI), desarrollando el mandato del citado artÝculo 49 de la Constituci¾n, establece los principios de normalizaci¾n y de sectorizaci¾n de los servicios, y de integraci¾n y de atenci¾n individualizada que han de presidir las actuaciones de las Administraciones educativas en todos sus niveles y ßreas, en relaci¾n a las personas con alguna minusvalÝa.

La Ley Orgßnica 8/1985, de 3 de julio, reguladora del Derecho a la Educaci¾n, extendi¾ el derecho a la educaci¾n bßsica al alumnado extranjero residente en Espa±a y recogi¾ el derecho de Úste a recibir las ayudas precisas para compensar posibles carencias de tipo familiar, econ¾mico y sociocultural.

La Ley Orgßnica 1/1990, de 3 de octubre, de Ordenaci¾n General del Sistema Educativo, contempl¾ la posibilidad de que alumnos y alumnas con necesidades educativas especiales pudiesen alcanzar, dentro del mismo sistema, los objetivos propuestos con carßcter general para todo el alumnado. Igualmente, en su TÝtulo V, que sigue estando en vigor, salvo el artÝculo 66, recoge la necesidad de que los poderes p·blicos desarrollen acciones de carßcter compensatorio dirigidas a alumnos y alumnas que se encuentren en situaciones desfavorecidas.

La Ley Orgßnica 9/1995, de 20 de noviembre, de la Participaci¾n, la Evaluaci¾n y el Gobierno de los centros docentes, garantiz¾, en los centros sostenidos con fondos p·blicos, la escolarizaci¾n del alumnado con necesidades educativas especiales, temporales o permanentes, debidas a discapacidad fÝsica, psÝquica o sensorial, a trastornos graves de conducta, o a situaciones sociales o culturales desfavorecidas.

Por su parte, la Ley Orgßnica 10/2002, de 23 de diciembre, de Calidad de la Educaci¾n, ha dedicado el capÝtulo VII del TÝtulo I a la atenci¾n al alumnado con necesidades educativas especÝficas, introduciendo cambios en el concepto al incluir en Úl a alumnos y alumnas en situaciones de desventaja social, al alumnado extranjero, al alumnado superdotado intelectualmente y al alumnado con necesidades educativas especiales.

Tras la asunci¾n de competencias en materia educativa por parte de la Comunidad Aut¾noma de Cantabria y recogiendo las conclusiones del Congreso de Atenci¾n a la Diversidad impulsado por la ConsejerÝa de Educaci¾n de esta Comunidad, procede establecer un marco normativo propio que, tomando como referencia los anteriores desarrollos normativos en este campo, reflejados en sucesivos Reales Decretos y Ërdenes Ministeriales, ordene la atenci¾n a la diversidad en el marco de un concepto mßs amplio, entendido Úste como el conjunto de actuaciones destinadas a atender a todo el alumnado seg·n sus diferentes capacidades, intereses y motivaciones. Dicho concepto se refiere al hecho de que todos los alumnos/as tienen unas necesidades propias y especÝficas para acceder a las experiencias de aprendizaje cuya satisfacci¾n requiere una atenci¾n pedag¾gica individualizada. Esta atenci¾n puede ser proporcionada, para la mayorÝa del alumnado, mediante actuaciones pedag¾gicas habituales en los centros escolares y en las aulas. Sin embargo, en ocasiones, para satisfacer las necesidades educativas de algunos alumnos y alumnas, se requiere la adopci¾n de medidas tanto de carßcter pedag¾gico, como relativas a la utilizaci¾n de recursos especÝficos que son distintos a los habituales.

Desde la perspectiva anterior, se requiere que en los centros se desarrollen procesos de ense±anza-aprendizaje adaptados al grupo y a cada alumno o alumna en particular, en los que exista una reflexi¾n sobre la realidad educativa. En estos procesos deben ocupar un lugar central las medidas que se adopten para dar respuesta al conjunto del alumnado. Esto supone llevar a cabo actuaciones educativas mßs complejas en el centro y en el aula, y exige una adecuaci¾n de las actuaciones profesionales a esa realidad, pero tambiÚn conlleva un reto que trae consigo beneficios de diversa Ýndole para el alumnado, las familias, el profesorado y la sociedad en su conjunto. Esta responsabilidad debe ser asumida por toda la comunidad escolar. En este sentido, hay que profundizar en la implicaci¾n de las familias e intentar que entre Ústas y el centro educativo se establezcan unas relaciones de mutua colaboraci¾n. Se trata, en definitiva, de ampliar el ßmbito de la instituci¾n educativa, de modo que se ofrezca como un recurso para y del entorno, asÝ como de aprovechar el resto de los recursos y posibilidades que Úste ofrece. AsÝ pues, las actuaciones que se lleven a cabo desde sectores de influencia complementarios serßn mucho mßs eficaces que las iniciativas individuales y redundarßn en un mayor desarrollo de la acci¾n educativa.

La atenci¾n a la diversidad asÝ concebida se basa en una serie de principios que sustentan una atenci¾n educativa de mßs calidad, centrada en el dißlogo y la toma de decisiones conjuntas. Por tanto, la atenci¾n a la diversidad ha de ser favorecedora de la integraci¾n escolar y la inclusi¾n social, debe estar inserta en la organizaci¾n del centro e inmersa en el currÝculo, ha de estar basada en la reflexi¾n conjunta y en la colaboraci¾n entre el profesorado, ha de ser potenciadora de la cooperaci¾n entre el profesorado y las familias, y promover tanto la apertura del centro al entorno como el uso de las redes de recursos sociales de la comunidad.

Para llevar a cabo el dise±o, la puesta en marcha y la evaluaci¾n de actuaciones relativas a la atenci¾n a la diversidad del alumnado en los centros educativos, la Administraci¾n educativa promoverß la formaci¾n y el asesoramiento necesarios al profesorado para dar respuesta, en un marco de colaboraci¾n, a problemas concretos relacionados con la atenci¾n a la diversidad en la prßctica cotidiana.

El presente Decreto tiene como finalidad la ordenaci¾n y organizaci¾n de la atenci¾n a la diversidad del alumnado escolarizado en los centros sostenidos con fondos p·blicos que imparten Educaci¾n Preescolar y ense±anzas escolares en esta Comunidad. El Decreto se estructura en cuatro tÝtulos: el primero se dedica a las disposiciones generales, y contiene, en dos capÝtulos, las referencias al objeto y ßmbito de aplicaci¾n, al concepto de atenci¾n a la diversidad y a los principios generales que la sustentan, asÝ como al proceso de detecci¾n, diagn¾stico y evaluaci¾n de las necesidades del alumnado; en el tÝtulo segundo se clasifican los tipos de medidas para atender a la diversidad, se establecen los recursos y se aborda la evaluaci¾n del progreso del alumnado asÝ como las adaptaciones curriculares; el tÝtulo...

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